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Sobeyha: La princesa árabe que inspiró una leyenda

Sobeyha: La princesa árabe que inspiró una leyenda

Nuestra colección Sobeyha está inspirada en motivos árabes, con exlusivos prints enrejados en damasquinado de oro y plata que muestran la riqueza cultural y decorativa de la huella que dejaron los pueblos musulmanes en España.

Una de las principales herencias en cuanto a arquitectura árabe es la Mezquita del Cristo de la Luz, en cucha fachada se pueden admirar arcos tan fascinantes como los de la imagen. En este edificio podemos imaginarnos sin problema a Sobeyha, la hermana de un mandatario áraba que reinaba en Toledo y que inspiró la leyenda del Rey Moro.

En el año 1083 reinaba en la ciudad Yahia Alkadir, mientras las tropas de Alfonso VI atacaban la ciudad durante la Reconquista española. Ante tal problema para el rey musulmán, solicitó ayuda a tropas árabes de otros sitios de la península,que le enviaron refuerzos. El responsable fue Abul-Walid, un joven príncipe guerro procedente de África. Al llegar a Toledo fue recibido por el rey, que organizó fiestas en su honor y le presentó a su hermana Sobeyha. Entre ellos surgió el amor al instante y Abul-Walid se marchó de nuevo a África para reclutar soldados para la batalla con la promesa de volver a ver a su amada.

Desgraciadamente para él, Alfonso VI se hizo con la ciudad y el rey Yahia tuvo que huir, aunque su hermana Sobeyha murió enferma durante los enfrentamientos sin que nada pudiera hacer por ella. Poco tiempo después llegó a la ciudad el príncipe Abul-Walid, recibiendo la noticia de la muerte de su amada. Con profunda tristeza decidió reconquistar la ciudad con la intención de cumplir su promesa y visitar la tumba de Sobeyha.

El ejército musulmán se asentó alrededor de Toledo y Abul-Walid eligió la zona que hoy en día se sitúa frente a la Ermita de la Virgen del Valle. Desde allí se subía a la piedra más alta del cerro a divisar la ciudad donde había conocido a la princesa y planear el ataque que realizaría sobre la ciudad. Sin embargo, las tropas cristianas fueron más rápidas, y capitaneadas por el Cid Campeador, atacaron el campamento árabe una noche por sorpresa.

Al día siguiente encontraron el cadaver del príncipe sobre la roca desde la que solía mirar la ciudad, y decidieron enterrarlo debajo la misma para que pudiera admirar eternamente la ciudad donde descansaba Sobeyha.

Además se dice que esa roca vista desde determinada posición tiene la figura de un hombre con turbante. La leyenda explica que el alma de Abul-Walid salía todas las noches de su tumba para sentarse sobre la piedra a mirar la ciudad y en una de esas noches, al llegar el alba, le pidió a Alá que le convirtiera en roca para poder mirar siempre Toledo, deseo que le concedió viendo su enorme desdicha.

 

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